El consumo de vino en España ha caído más del setenta por ciento en cuarenta años, y eso, aunque a algunos les duela, es una buena noticia. La dieta mediterránea nunca prescribió beber: prescribió, en todo caso, que si se bebía, fuera con comida, en pequeña cantidad y en buena compañía. Esa precisión cambia todo.
Lo que dice la evidencia hoy
La idea antigua de que "una copa de vino al día protege el corazón" se ha matizado mucho. Los últimos consensos lo expresan así: si no bebes, no empieces; si bebes, hazlo con comida y no más de una copa al día las mujeres y dos los hombres, y nunca todos los días. El alcohol no es nunca un alimento esencial.
Qué vino para qué mesa
- Tinto joven tempranillo (Rioja, Ribera, Toro): guisos, legumbres, carnes asadas.
- Garnacha del Priorat o Calatayud: caza, estofados, quesos curados.
- Albariño o godello: pescados blancos, mariscos, arroces marineros.
- Manzanilla o fino: tapas, jamón, conservas, pescaditos fritos.
- Cava brut nature: aperitivo, arroces, sobremesa.
La sobremesa con copa, sin tercera ni cuarta
El truco está en servir copas pequeñas (125 ml, no 200), beber agua a la par, y dar por terminada la copa cuando se acaba la comida. La sobremesa española se alarga, sí, pero con café, infusión y conversación, no con segundas botellas.
Alternativas sin alcohol que respetan la mesa
| Vino tinto | Mosto de uva tinta sin filtrar, kombucha seca de baja graduación |
| Cava | Sidra natural asturiana sin alcohol o agua con gas con un toque de limón |
| Manzanilla | Té oolong frío ligeramente avinagrado con piel de naranja |
Recetas con vino en la cocina
Almejas a la marinera con albariño Peras al vino tinto Estofado de garbanzos con vino tintoSi no bebes
No pasa absolutamente nada. La mesa mediterránea es la sobremesa, el pan, el aceite, la fruta, la compañía. La copa es accesoria. Cualquier propuesta dietética que te diga lo contrario está vendiendo otra cosa.